Verde Gil Jiménez:

Aprovecho las ventajas de la red y las tecnologías de la comunicación para poner en común por este canal algunos asuntos que conciernen a los chicos trans masculinos en Cuba con relación a las distintas cirugías de reasignación de género y el acompañamiento del CENESEX. Desde ya mis máximos respetos a todos y mi compromiso ferviente por colaborar en pos de una sociedad más inclusiva y preparada para enfrentar nuevos paradigmas sociales.

Si bien ha quedado claro sobre la base de estudios clínicos la importancia de esperar un período de dos años mínimo en hormonación (sustitución hormonal) para proceder a las operaciones (mastectomía, histerectomía y faloplastia) Es importante que, si el CENESEX cuestiona y evalúa desde un comienzo las necesidades que el sujeto trans tiene de modificar su cuerpo, no sea esto una mero protocolo científico, sino que una vez definida y confirmada la voluntad y pretensión hacia cirugías (cualesquiera) se logre configurar una atención especializada (acorde a las particularidades personológicas de cada chico trans) que suscite la reflexión, valoración, rectificación, confirmación, información, actualización, apoyo emocional y psicológico, y VIAVILIZACIÓN en torno a este tema puntual. Dígase incluso proporcionar orientación sobre el cuerpo de cirujanos que se dispone, la calidad de las operaciones, los riesgos y potencialidades de cada procedimiento sobre la base de la experiencia nacional. También orientar sobre sobre alternativas y otros métodos (como la metoidioplastia de la que no he escuchado hablar en el CENESEX pero existe), visiones prospectivas de la ciencia, alternativas (como las prótesis genitales), entre otros múltiples aspectos que pudiéramos seguir desglosando. Ello sin dejar de tener en cuenta la trayectoria a nivel de país hasta hoy pues no podemos negar que nuestro marco contextual es muy diferente al de otros países, en gran medida por la política hostil del imperialismo norteamericano y huelga decirlo porque ES ASÍ. Pero debe quedar claro que este vacío de información sobre (que debieran ser soslayados amén del bloqueo), nos generan a los chicos trans mucha inseguridad y temor a que “no suceda porque no les urge ni les preocupa realmente”.  Por lo tanto, sospechamos que “LO TAN ESPERADO” tenga que prolongarse por más del tiempo previsto innecesariamente y en una atmosfera de expectativa nada óptima ni confiable. Esto se traduce, para nosotros, a MÁS AÑOS  DE VIDA LIDIANDO CON LA DISFORIA. Y debe quedar claro que la desesperación proviene desde antes de iniciar cualquier tratamiento. No estamos en una cola de espera, el trans que sea un año mayor, un día nada más mayor que yo, aunque haya iniciado la hormonación después, sé que es un trans que merece y necesita antes disfrutar de su cuerpo libre. Porque no es fácil soportar que la vida se te vaya con una fisionomía/fenotipo/aspecto/género que aflige y martiriza en mayor o menor medida. NOSOTROS ESPERAMOS A LA MISMÍSIMA VIDA, NOSOTROS ESPERAMOS DESDE LA NO-VIDA, DESDE EL NO-HABER PODIDO NUNCA.

Con todo el respeto a los implicados, me remito a mi experiencia personal para decir que: en las consultas de psicología nunca se ha dialogado al respecto las operaciones quirúrgicas y cuando he preguntado a determinados profesionales directamente (psicóloga y enfermera) no me han sabido dar respuestas satisfactorias a mis dudas. Siempre es “no te apures, que además eso se puede demorar más de 2 años, mira el caso de Liam (Durán Cardona)”. Creo, estos no son palabras justas, argumentos valederos, ni tampoco fáciles de soportar. E incluso nos hacen sentir mal por “estar pendientes de esto ¡Qué ES NUESTRA SALUD!”. La ineptitud de parte de dichos profesionales permite que lo mismo pueden divagar, ratificar, contradecirse, negar, esperanzar que avasalladoramente (sin pretenderlo, no alego que sean malhechores) desmoronar emocionalmente a un sujeto débil y necesitado de apoyo REAL, SISTEMÁTICO Y HUMANISTA.

La desatención del CENESEX con respecto a estas inquietudes y los parcos datos que se nos proporcionan (necesitamos fuentes confiables y nacionales, pues en la red la veracidad cada vez es más indiscernible) provocan una sensación de DESAMPARO que es terrible y que nos golpea psicológicamente. Si un profesional de la salud tiene claro que un paciente necesita una operación (compleja) ¿por qué no se generan diálogos constantes con respecto a ello y se va proporcionando un seguimiento que presione seriamente a las estructuras necesarias para que funcionen A FAVOR DE SU SALUD? Reconozcamos las deficiencias y dificultades que tiene nuestro país, seamos CUBANOS AGRADECIDOS, mas no por ello justifiquemos lo que en ocasiones es solo falta de interés u oxidación burocrática.

Creo que los chicos trans cubanos que optamos por modificar nuestro cuerpo con cirugías merecemos dialogar con transparencia y armonía sobre estos procesos en múltiples espacios coordinados por el CENESEX, hablar sobre los riesgos, ventajas, implicaciones y valorar incluso alternativas cooperativas internacionales en caso que el contexto nacional no sea próspero. Pues, vistos desde un enfoque humanista: negligencia también resultaría dejar de largo, quedar con brazos cruzados (por motivos contextuales) un tema que nos afecta y nos angustia y que por nosotros mismos no seríamos capaces de gestionar de ningún modo. 

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