Ponente: Yurena M. Manfugás Terry

Debate Canal de Telegram 11M

RESUMEN:

El género es una categoría de análisis que ha servido para justificar la constante situación de subordinación que viven mujeres y determinados grupos en la sociedad, ante situaciones de violencia o subordinación machista. La violencia basada en este es un elemento que tiene alta incidencia social, y está dada en cualquier conducta que cause muerte, daño, o sufrimiento. El género, se vuelve un complemento importantísimo del círculo o ciclo de violencia, que no es más que las 3 fases desiguales en tiempo e intensidad en las que se manifiesta la violencia en la pareja. 

Aun cuando en los últimos años en Cuba ha existido una oleada creciente respecto a la lucha feminista y contra la violencia de género, la cual es abordada con mayor responsabilidad; lo cierto es que, hasta hace poco tiempo, los tipos de violencia más explorados en nuestro contexto resultaban ser la violencia psicológica y la física, como manifestaciones sublimes y un tanto idílicas, sin que se llegaran a tratar todas las otras formas de violencias.

Con respecto a estas dos variantes de la violencia, podemos decir que la violencia psicológica es de gran importancia respecto a las personas, ya que incide en el actuar del ser humano y provoca secuelas que pueden llegar hasta la pérdida de la vida. Principalmente por decisión de la persona que es violentada, a consecuencia de tantos maltratos. Cualquier acción que se provoque de manera violenta contra determinada persona es intensa y provoca una inestabilidad emocional.

En cuanto a la violencia física, las estadísticas no son capaces de alcanzar totalmente el índice de ocurrencia. Este tipo de violencia causa daño a la integridad de la persona. Precisamente es de las más comunes, se manifiesta en diversos espacios y cruza casi todas las demás formas de amedrentamiento.

La violencia como suceso, es una problemática social que debe tenerse en cuenta desde el área del conocimiento, sin embargo, aunque en la actualidad sabemos un poco más de sus diversos comportamientos, se hace necesario realizar un acercamiento específico para el tratamiento de todas las formas de violencia y sus manifestaciones con respecto a un determinado grupo poblacional, que dada la incidencia de esta, resulta vulnerado.

Adentrándonos en el tema, haremos referencia a los tipos de violencia especifica que nos interesa abordar. Primero, desde la comunicación suceden formas agresivas a interno de los hogares. El maltrato, las ofensas, agresiones físicas, empujones, golpes son algunas de las formas en que se manifiesta la violencia intrafamiliar. Importante aclarar, que para que un acto violento se defina de esta manera, no necesita ocurrir solo en el interior de un domicilio. El requisito para esta es que quien la proporcione sea perteneciente a una familia, ya sea de sangre o por afinidad (o sea, cuñades, parientes cercanos o lejanos, compadres, padrastres etc.). Las principales víctimas suelen ser mujeres, ancianes y niñes. Es uno de los tipos de violencia que en los tiempos actuales más se acerca al maltrato ejercido dada la orientación sexual e identidad de género de una persona.

La forma de violencia mencionada anteriormente y la violencia doméstica, guardan fuerte relación, e incluso según algunes estudioses lo consideran el mismo tipo de maltrato. En el caso de la última forma mencionada, esta tiene como escenario principal el domicilio de una pareja, donde la victima tiene pocas o ninguna posibilidad de autodefenderse. Es ejecutada por uno de les miembres de la pareja (Cónyuge).

Aunque resultan menos tratadas y en ocasiones desconocidas, existe la violencia patrimonial y la económica, dos formas diferentes de violencia, pero que guardan mucha relación entre sí. Una actúa solo sobre la economía, y la otra guarda relación con inmuebles y otros bienes o acciones derivadas del patrimonio. En este último tipo, se hace necesario ahondar un poco más; ya que en Cuba es una de las manifestaciones más clásicas de la violencia. Muchas personas dadas su orientación sexual o identidad de género se han visto sometidas a ser despojadas de su patrimonio (cualquiera que sea, casa, autos, reliquias familiares, etc); y tener que vivir ante una lucha constante por recuperar lo expropiado. O incluso pasan a vivir como exclaves en sus hogares y al otro lado,dependen económicamente de uno de los miembros del espacio habitacional. Vale mencionar, además, que en la actualidad la violencia económica es una de las más crudas realidades antes las cuales se enfrenta la mujer. Llegando a provocar otros tipos de intimidación.   

Otras formas que no podemos obviar, y son claves en nuestro análisis, son la violencia transfóbica, homofóbica, laboral e institucional, que las nombramos unidas ya que esta última se cruza con las anteriores, al incidir o actuar desde una figura de poder; la cual mediante amenazas, ofensas e inclusive golpes, acecha a la otra persona convirtiendo su vida en una contrariedad. En el caso de la violencia transfóbica y homofóbica, nos encontramos frente a dos de las formas más crueles de maltrato hacia la comunidad LBGTIQ+. Sus manifestaciones marginalizan, denigran, contemplan episodios de violencia psicológica y física. En su máxima expresión pueden llegar a convertirse en delitos de odio.   

Las agresiones dirigidas directamente a personas dada su orientación sexual o su identidad de género son anticonstitucionales y se basan en estereotipos donde elementos agresivos condicionan el trato.

El acoso sexual y la violación, como forma de violencia sexual, aparece en escenarios público y estatales. Es altamente peligrosa y tanto mujeres, como personas de la comunidad LGTBIQ+, no encuentran muchas veces entendimiento en el ámbito familiar, y en ocasiones resultan revictimizadas cuando van a establecer una denuncia ante la autoridad correspondiente.

La violencia Vicaria, es otra de las formas poco tratadas en Cuba, a pesar de que convivimos con ella desde hace muchísimos años, sin saber en sí cómo identificarla. Esta no solo se basa en la utilización de la figura del menor para obligar a la víctima a cumplir alguna exigencia, sino que llega hasta el maltrato por omisión, ejemplo, no dar alimento a un menor para obligar a la otra persona a realizar cualquier acto. Su relación con la comunidad LGTBIQ+ se manifiesta dado que muchas personas, ante la necesidad de ocultar su orientación sexual o identidad de género por prejuicios sociales, han constituido familias. Una vez que toman la decisión de vivir en consecuencia con sus emociones o identidad, sufren chantajes emocionales, se ven amenazados/as ante la prohibición de una relación con sus hijes, y en muchos casos el infante es la vía directa de opresión psicológica, uniéndose dos o tres formas de violencia en una sola. Respecto a la Violencia Vicaria, debemos decir que alcanza su máxima expresión cuando se ha llegado al infanticidio.

Aunque en este Resumen no vamos a abordar todas las manifestaciones de violencia, ya que vamos a establecer un debate que nos aportará mucho más en este sentido, existen otras maneras de violencia, como lo son la violencia Obstétrica, Ginecológica, la violencia política, la trata de personas que da paso a la esclavización del ser; la violencia social, la cual tiene mucha cercanía con la violencia vicaria. La violencia islamofóbica, el racismo, y como categoría superior en la espiral de la violencia, el feminicidio o femicidio. En el caso de las personas lesbianas, trans y otras de la comunidad LBGTIQ+, tienen mayor sesgo al violaciones correctivas.

Aunque se vuelve difícil, tenemos que romper los ciclos del maltrato. La violencia en las relaciones interpersonales es un patrón de conducta aprendido y aprehendido, que a veces se reproduce como un fenómeno complejo.

Las formas de violencia antes mencionadas, y otras, agreden directamente a la comunidad LGBTIQ si se tiene en cuenta que desde el contexto cubano, el machismo imperante, la transfobia, la homofobia, etc; provocan exclusión, restricciones que se realizan y estas delimitan al ser humano, y con ello establecen violaciones de los Derechos Humanos.

El sexismo, la heteronormatividad, el racismo son formas de discriminaciones que aceleran la violencia. Todas ellas se hacen más agresivas, cuando en un solo ser humano confluyen varias categorías que no siguen los patrones de género y que establecen a nivel social una problemática para los grupos poblacionales imperantes.  

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