De Interés

Objetivo de Desarrollo:

Contribuir a través del trabajo y la participación comunitaria al desarrollo cultural humano, social y económico con Equidad de la barriada de Pueblo Nuevo en la ciudad de Matanzas u otros espacios del país a través de redes y articulaciones en Plataforma, alcanzando niveles de progreso desde: el desempeño del arte y la creación como ejes dinamizadores del Consejo Popular; el fortalecimiento de la IAP, diagnósticos y estudios antropológicos socioculturales, la Cultura Popular Tradicional y la identidad local; la protección del Patrimonio, los Recursos Naturales y el Medio Ambiente; la generación de nuevas formas productivas locales y empleos diversos para todas las personas; la formación de capacidades y el fortalecimiento de los grupos estigmatizados como la ciudadanía LGBTTTIQA+ o personas con otras capacidades; la protección, cuidado y atención solidaria de grupos en estados de vulnerabilidad, entre otras líneas estratégicas puntuales que conectan enlaces a los medios de comunicación/promoción, producción de audiovisuales, las TICs y el cumplimiento de políticas por los Derechos Humanos y los ODS 2030.

Entre textos y criterios

Articulos sobre Afroatenas

Anclada en una realidad barrial y comunitaria compleja, emergiendo de necesidades y aspiraciones de grupos y personas que la habitan, de reclamos de sueños y proyectos, de procesos locales inducidos y otros naturales, de pruebas e intentos acertados e inciertos se ha venido tejiendo esta experiencia legitima que por sus características merece ser estudiada y analizada como una referencia de gestión comunitaria muy ajustada y coherente con las demandas y exigencias actuales del contexto local y nacional.

Algunas reflexiones considero pueden ser motivadoras o al menos provocadoras para quienes desde diferentes enfoques conceptuales y metodológicos y roles diversos institucionales, académicos, o sociales, estamos vinculados a los procesos de orden comunitario que se están dando en el país, en contextos y circunstancias específicas.

Ante todo, resaltaría la audacia propositiva de su grupo gestor, jóvenes formados en nuestras instituciones educativas y culturales, por el valor de innovar, saltar esquemas, y ser perseverantes, la vinculación de saberes y conocimientos académicos y naturales, y una capacidad especial para insertar de manera inteligente las oportunidades y espacios que aparecen en el camino de un proyecto para ponerlas en función de los objetivos y metas que se han propuesto.

La lectura crítica de la experiencia ya la comenzó el grupo y es legítimo y necesario el esfuerzo de recuperación de su historia como un primer paso hacia el auto reconocimiento y reafirmación de su identidad y sentido de compromiso y pertenencia, y también como una estrategia para visibilizar y socializar ante la sociedad y sus instituciones información útil, mayor claridad para una comprensión y entendimiento mejor de sus esfuerzos, cuestión esta que debe ser tenida en cuenta por otros proyectos que ya han avanzado y tienen tiempo suficiente para hacerlo, como una estrategia de fortalecimiento de su posicionamiento social.

La experiencia logra mantener en el vórtice de su intención y acción la preservación de los elementos que dan sentido a la identidad barrial, sus componentes vitales, fundado desde las raíces culturales de las expresiones religiosas afrocubanas, y a partir de ellas provocar un diálogo con las dinámicas contemporáneas, y las necesidades espirituales cotidianas de su población, para movilizarla, accionar los resortes de la participación comunitaria, y crear espacios de socialización, intercambio social y reafirmación de proyectos de vida trasformadores de su realidad.

Al mismo tiempo, el proyecto ha generado un sistema de relaciones y vínculos con otras plataformas y redes tanto en el país como en el exterior, compartiendo su experiencia y aprendiendo de otros referentes que luego se insertan en las estrategias y decisiones del grupo para mejorar su práctica, ha tenido la capacidad de acceder a diversas fuentes financieras, tanto de la cooperación internacional, como nacionales para gestionar recursos materiales y financieros que son imprescindibles para su desarrollo, y ha colocado la cuestión de la sostenibilidad económica en un componente estratégico de su gestión, lo cual está en perfecta coherencia con los enfoques de gestión integral sostenible comunitaria y con el rediseño de las políticas de desarrollo local en el país y el rol de los municipios en este empeño.

Lo anterior, pudiera estarnos adelantando una referencia, una pista acerca del papel de las iniciativas comunitarias en este nuevo contexto histórico, donde se unen la virtud de un proyecto de profunda esencia cultural comunitaria, con énfasis en los elementos identitarios y la activación de la participación ciudadana y los enfoques de una gestión económica que responden a una cultura más autogestiva, autónoma, integral y eficiente, articulada orgánicamente a las estrategias de desarrollo local de los municipios.

Es obvio que, en ese camino, como en toda práctica social, no se avanza linealmente, se cometen errores, deslices, quedan vacíos, y se generan situaciones que levantan obstáculos y barreras que vienen desde dentro de las dinámicas del proyecto, desaciertos que las personas protagonistas y sus estructuras de conducción y liderazgo, tiene la responsabilidad ética y social de convertir en aprendizajes sustantivos y en madurez grupal, para mejorar continuamente su práctica. Que deben atender e incorporar como un elemento de formación de sujetos cada vez más responsables y conscientes de su rol trasformador en una sociedad como la nuestra que sigue colocando al ser humano en el centro y apuesta por un modelo de desarrollo alternativo a la enajenación, y constructor de dignidades humanas.

Le agradezco al grupo coordinador de AfroAtenAs y sus líderes, la oportunidad de ponerme a dialogar o confrontar con mi propia experiencia y la acumulada por mi organización (a la que pertenezco), con los principios, conceptos y prácticas que han caracterizado el devenir de esa particular y provocadora experiencia.

MsC. Rigoberto Fabelo Pérez
Presidente
Junta Directiva CIERIC

En una de tantas visitas a la ciudad de Matanzas con motivo de valorar el trabajo sobre el legado africano en la cultura cubana, como parte del proyecto de la UNESCO La Ruta del Esclavo, primero como coordinador del Comité Cubano desde 1994 y entre 2011-2015 como Miembro del Comité Científico Internacional, conocí el arduo desempeño realizado en el barrio matancero de Pueblo Nuevo en lo que después se ha convertido en El Callejón de las Tradiciones. Un espacio inicialmente ruinoso que sus pobladores, con la guía y el entusiasmo del hoy Master Yoelkis Torres Tápanes, fueron edificando y han sabido encaminar hacia la sostenibilidad, una tarea muy ansiada por otros proyectos socioculturales.

Más tarde, durante mi participación como profesor en la Maestría en Estudios históricos y de antropología sociocultural cubana en la Universidad de Cienfuegos, que fue cursada exitosamente por Yoelkis, supe en detalles todo cuanto han trabajado para sembrar y recoger, paso a paso, los frutos para continuar adelante.

Es muy cierto que todo eso lleva una intensa gestión y saber tocar muchas puertas para que se abran y dejen pasar las ideas y las propuestas. También son ciertas las incomprensiones, las desconfianzas y las dudas, pero a fin de cuentas se impone el tesón y la capacidad demostrativa que, con el empeño de las personas entusiasmadas siempre se puede contar. Por este Callejón han pasado infinidad de manifestaciones propias, tanto la entrañable rumba matancera del barrio como la traída de la ruralidad profunda que suena de otro modo, pero es tan rumba como la citadina. ¿Quién iba a pensar entonces que la rumba haya sido declarada primero patrimonio cultural de la nación cubana y luego haya alcanzado el reconocimiento de patrimonio mundial?

El Callejón ha servido de sede y producción general en Cuba al periplo rumbero anual de Timbalaye y ha contribuido a socializar esta manifestación en muy diversos lugares del país. Con la rumba y como parte de ella, por el Callejón han desfilado expresiones artísticas de las religiones cubanas de raigambre africana, desde sus portadores más raigales hasta las nuevas generaciones que hacen suya estas prácticas. Todo ello ha facilitado la cooperación internacional y el reconocimiento nacional.

Del seno del Callejón han salido nuevas propuestas para que manifestaciones raigales de la cultura cubana en Matanzas hayan sido reconocidas con el Premio Memoria Viva, conferido anualmente por el Instituto Cubano de Investigación Cultural Juan Marinello del Ministerio de Cultura. No importa que sea un premio simbólico y morálico, la importancia radica en que los bienes patrimoniales vivos, esos que combinan saberes y haceres de muchas generaciones, deben ser protegidos y salvaguardados del olvido y la desidia, para que el sentido de continuidad cultural siga adelante en nuevos portadores. Eso es una forma muy loable de defender la nación de la amnesia, un tema de suma actualidad en estos instantes. Es también un motivo de orgullo para los que han dedicado tantos años de trabajo y para las autoridades que los han apoyado.

En momentos como estos, con el cambio de época que ha implicado el siglo XXI, con la implementación de políticas mundiales propias del neoliberalismo globalizador y a la vez achatador de las identidades, frente a la banalidad como pasiva actitud existencial y ante la concepción sombría de vivir «el aquí y el ahora», un proyecto sociocultural como este representa todo lo contrario.

El Callejón de las Tradiciones logra la combinación armónica entre historia y memoria, lo que significa preservar la identidad cultural dinámica y cambiante, que reconoce la rica diversidad cultural del país, una de sus grandes fortalezas, y la da a conocer a un público propio y de otros países.

A propósito de la memoria, recordemos que la tradición, si bien se nutre de la experiencia pasada; es decir, su referencia histórica, no se sostiene en el pasado, sino que se proyecta en la dimensión presente/futuro. Esto lleva implícito una constante renovación y evaluación sin desdibujar su razón de ser.

Por ello, el Callejón de las Tradiciones ha incorporado creativamente las nuevas tecnologías de la información y las comunicaciones, se ha colocado en los sitios de interés internacional (en varios idiomas), sobre todo los asociados al turismo cultural como Tripadvisor para evaluar su calidad y desempeño, junto con una alta presencia en la Web .

Han demostrado que, sin perder la memoria, con una fuerte dosis de creatividad, se puede hacer trabajo comunitario sostenible e involucrar a la población que se beneficia, a la vez que participa intensamente en darle sentido de continuidad para constatar que el Callejón de las Tradiciones del Proyecto de Integración, Intervención, y Transformación Sociocultural AfroAtenAs es una referencia nacional y está muy bien posesionado en otras latitudes.

Dr. Jesús Guanche
Universidad de Estudios Extranjeros de Hebei
República Popular China

Matanzas, en la costa norte, impulsó el auge azucarero de Cuba, utilizando esclavos de Nigeria y Benin. La música y la danza de la ciudad reflejan este profundo corazón africano, pero los viajeros a menudo pasan por alto Matanzas y la pasan por alto de camino a la playa de Varadero. Busque la rumba del barrio, el Callejón de Tradiciones, una calle enmarcada por coloridas esculturas yoruba, los eventos culturales organizados por el Proyecto AfroAtenas y el festival de rumba August Timbalaye de la ciudad. Busque el nuevo colectivo de Matanzas, El Almacén, parte del proyecto Callejón de Tradiciones. El Almacén rastrea y graba a músicos folclóricos afrocubanos independientes. Su sello Sendero Music lanzó el premiado Transmisión en la Eritá Meta, con uno de los conjuntos de tambores sagrados batá más antiguos de Matanzas. Esté atento al estruendo de la rumba en el barrio Marina, justo al noreste del céntrico Parque de la Libertad, y disfrute de una fiesta callejera improvisada de rumba.
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El Callejón de las Tradiciones de Pueblo Nuevo, Matanzas, ha contribuido a hacer aceptar tradiciones ya olvidadas como la quema del Muñeco a San Juan, juegos infantiles caídos en el olvido, desarrolla acciones para iniciar a jóvenes y viejos en antiguas prácticas culturales sin olvidar nuevas actividades que contribuyen al reforzamiento de envejecientes, y al realce de otras que como la Rumba han sido elevadas a Patrimonio Inmaterial de la humanidad por la UNESCO.

Los proyectos comunitarios que hemos conocido como los de Turismo comunitario de los países del Alba, la REDTOURS, Red de turismo comunitario de América Latina, y aquí en Cuba, el Patio de Pelegrín, en Puerta de Golpe, provincia de Pinar del Río, el centro de Artes de Kcho en Romerillo, la obra comunitaria del artista Fuste, en el Barrio habanero de Jaimanitas, el CIERIC, un centro de carácter asociativo, sin fines de lucro y para el desarrollo cultural de un amplio sector de la ciudad de La Habana y más allá, muestran una pujanza y un vigor contagiosos que hacen del vecino del barrio no ya un espectador de lo que pasa a su alrededor, sino un verdadero actor de su propia cultura y un agente de cambio, de desarrollo social y humano.

En mis años de recorrer el Caribe, como maestro, como universitario y como presidente de asociaciones de dominicanos en el Caribe francés, he podido conocer diversas organizaciones implicadas en el desarrollo sociocultural de las poblaciones y todas tomando como punto de partida la cultura y la historia de las comunidades. Una de las más ricas, evidentemente ubicada en territorio francés es el Memorial Act de Guadalupe, único museo en el Caribe y en Francia que aborda el período de la esclavitud y sus consecuencias en las poblaciones que la vivieron.

Vivir con su historia cercenada, oculta y deformada, crea en muchas poblaciones del Caribe y de América, actitudes de desvalorización y autodenigramiento que impiden un pleno disfrute de sus posibilidades de lograr una mejor existencia.

El desarrollo de una sociedad depende en gran medida de la consciencia que poseen sus integrantes sobre su propio valor y de su autoestima, de su consciencia de clase y de sus posibilidades de avanzar y de alcanzar metas y objetivos.

Pero las sociedades criollas que vieron su nacimiento y desarrollo en el Caribe han adolecido muchas veces de ese impulso hacia adelante, hacia su propia construcción social, económica y cultural. Relegadas a ellas mismas, encerradas en discriminaciones que se hacen propias creando así auto-censuras, complejos de inferioridad, una falsa consciencia de la imposibilidad de ser y de crecer. Cercenada por discriminaciones y sujeciones a modelos importados, que impuestos desde fuera han incidido en su concretización, Abia Yala estaba poblado por muchos pueblos desde el polo norte al polo sur cuando llegaron ocupantes de lejanas tierras europeas. Sojuzgaron al nativo, eliminaron gran parte de sus pueblos y trajeron africanos esclavizados. Desde ese momento el europeo dominó todas las esferas de la vida en el continente y en el Caribe. Surgieron nuevos recursos y nuevas técnicas de explotar el suelo y el hombre. Se sacó el metal precioso de las minas y el azúcar y el ron de la plantación esclavista. Se impuso una nueva religión, relegando los animismos africanos y de nuestro continente a una diabolización execrable.

Se dividió al ser humano entre civilizado y salvaje cuando en la Controversia de Valladolid y el Cardenal Cisneros declararon que los Indios tenían Alma y por lo tanto eran humanos pero nunca se juzgó a los africanos…Marginalizados y nunca respetados, ni los juicios de la Controversia, ni la condición de súbditos del Reino de España para los Indios, ambos grupos humanos, fueron sojuzgados por el invasor, Costumbres, usos, prácticas, rezos, creencias, se fueron creando poco a poco en las masas bajo la férula europeizante del colonizador y de los criollos que heredaron el poder.

Y nos sentimos y nos dijimos salvajes, incapaces de ser y de crecer. Sociedades nacionales donde dos culturas coexisten sin llegar a veces a tocarse. Una maldita y otra bendita. Pero ambas practicadas por unos y otros solapadamente siempre dejando a unos apartados de toda gestión de lo social y siendo marginada y castigada.

Una cultura oficial y otra popular. Y en los sectores maginados, sumidos en su auto-denigramiento hubo desesperanza y abandono.

¿Situación que se debería eternizar? No. Un esfuerzo extraordinario hace hoy en día grupos que enarbolan la liberación cultural, la descolonización y la reivindicación del orgullo de ser y de ser el verdadero criollo heredero de unas tradiciones forjadas a este lado del atlántico, ni africanas, ni europeas ni amerindias en el caso caribeño. Parte de ese resurgimiento de la estima propia es el esfuerzo que el Callejón de las Tradiciones de Matanzas está realizando en la actualidad.

Empoderamiento de toda una barriada marginada, que parecía abocada a la mala vida, a la violencia y la desesperación, cobra nuevas fuerzas al tomar consciencia de su propia cultura, de que lo suyo es bueno y que no debe ser discriminado ni rechazado.

Música, tambores, creencias, tradiciones, bailes son las armas empleadas por los portadores de esta misión reivindicadora de culturas marginadas. Un esfuerzo comunitario que ya da frutos y que necesita apoyos de todos los que creen en la virtud del hombre y de la mujer de pueblo.

Matanzas, llamada la Atenas de Cuba, la Ciudad de los puentes, la villa de los poetas, es uno de los ejemplos de esa sociedad criolla antillana y caribeña que ha tratado, a pesar de su composición social y étnica compleja y variopinta, de enarbolar los más apegados principios de la europeización de sus artes, de su filosofía, de su cultura oficial y elitista en magníficas creaciones musicales (el danzón y el danzonete, entre otras contradanzas y bailes de “salón” creados de manera “muy educada” para la elite de la sacarocracia local) para solo poner este ejemplo. Durante mucho tiempo fueron entonces excluidas las manifestaciones culturales del pueblo lato, mayoritariamente de origen africano, y sus costumbres heredadas de los tiempos de la explotación, de la plantación y de la esclavitud.

Implantado en esa urbe provincial, surge hace pocos años en el barrio más marginado y pobre de la ciudad, donde los pobladores se habían dejado arrastrar por una especie de desidia y abandono, una joven institución pujante de energía, que ha ya cambiado no solo el rostro sino la esencia identitaria de sus habitantes, dando nuevo sentido a sus vidas a través del arte y la cultura.

Tradiciones que habían sido preteridas y diabolizadas renacen con nuevos ímpetus y su gente se empodera de lo suyo. Ya no hay que ocultar sus cosas. Pueden salir y no solamente disfrutar lo suyo, sino encontrar nuevos modus vivendi que enriquecen su cotidianidad y mejoran sus condiciones de vida.

He sido pues testigo de lo que logra una varita mágica, una energía tenaz, inteligente y astuta en un cambio socio-cultural en una barriada que ya no es tan marginada.

Éxitos.

Dr. Pedro Ramón de Jesús Ureña Rib
Ex Ministro Consejero de la Embajada de la República Dominicana en Cuba.

Leer de la fuente.

Por: Madeleine Sautié Rodríguez

De la voluntad de ponerle a las cosas feas un poco de amor habla una de las más intensas canciones infantiles de todos los tiempos. La letra, escrita y cantada por la simpar Teresita Fernández, aprueba el modo en que algo grotesco puede convertirse en hermoso cuando se quiere. Basta para ello hallar el lado sensible de las incongruencias y decidirse a cambiar las cartas que lo etiquetaron como tal; da igual si se trata de las alas de una cucaracha llevadas por la solidaridad de las hormigas en comunión hasta el hormiguero; el deterioro de una palangana o el espanto que causa ver los desperdicios desbordados en un basurero.

Como mismo la realidad inspira una canción, puede la canción remitirnos a otras escenas similares. Tal es el caso del tema de estas líneas, que tienen como «tablado» un basurero real que azotó la armonía de una barriada matancera, en el Consejo Popular Pueblo Nuevo, ubicado en San Ignacio entre San Francisco y San Juan Bautista. Hace ya 4 años la triste escena pasó a ser un mal recuerdo. El Proyecto de Integración, Intervención y Transformación Sociocultural AfroatenAs, Callejón de las Tradiciones, coordinado por el MSc. Yoelkis Torres, vecino del lugar, y un grupo de jóvenes que se le sumaron desde el principio hicieron posible la metamorfosis del lugar donde se dejaba ver un Callejón, que hoy no dejan de visitar muchas de las personas que llegan hasta la Ciudad de los Puentes.

«Durante varios años un basurero afectó cinco cuadras —callejón incluido— de esta parte de la ciudad. Era el barrio socialmente más perjudicado de Matanzas. Aquí lo que había eran montones de desechos que ocupaban el frente de las casitas. Yo ya estaba cansado de que este fuera el primer espectáculo cuando abríamos los ojos y un día convocamos a los vecinos y empezamos a hacer trabajo voluntario en el lugar», explica a Granma Yoelkis, quien tuvo muy claro desde que lo soñó, que el proyecto sería necesariamente de integración porque la intención era implicar a la comunidad a favor del cambio por medio de la cultura como toque mágico capaz de transformarla.

Las primeras acciones para librar de la basura el sitio dejaron ver desde el principio que con los vecinos del lugar se podía contar para darle un nuevo destino al área. Yoelkis sabía que era preciso fundar un proyecto de intervención y acompañamiento sociocultural para fortalecer los valores de la comunidad, habitada por no pocas familias disfuncionales, e incrementar el sentido de pertenencia del entorno moviendo los hilos del espíritu.

El equipo que lideró la idea, no sin los consabidos obstáculos burocráticos y hasta otros, marcados por el pesimismo que se asoma siempre que hay algo grande que hacer, confió en las posibilidades de crear una apariencia distinta, que alegrara y dignificara a los lugareños, y apostó por los benditos «estragos» que podía hacer la cultura, como proceso restaurador.

Había que crear espacios útiles capaces de conseguir el bienestar colectivo e integrar a las personas, que cada una tuviera una función aquí», comenta el joven ingeniero Yasset Campos, de la junta directiva del Callejón, como suele decírsele al proyecto.

Como espacio cultural que promueve por medio de cursos y talleres los conocimientos y las capacidades sociales, se extiende el Callejón de las Tradiciones, un hermoso paso estrecho y largo, entre varias casas, cuyos dueños saben bien su historia porque la han construido. Para saberlo basta llegarse hasta allí y hablar con ellos:

«Para mí vivir hoy en el Callejón de las Tradiciones es un orgullo, porque entre todos hicimos que este lugar feo y apartado se convirtiera en lo que es ahora, con esos colores y dibujos que nos identifican» dice Juana García Zulueta, de 67 años, a la que todos conocen como la Madrina, a causa tanto de su condición de religiosa, como de la «protección» que ofrece a los visitantes en su propia casa, que resulta una especie de Museo del Callejón.

En la salita de la casa vecina, donde vive la joven madre Mariceli Domínguez Esquijeroza, se extiende una galería de arte en la que se exhiben permanentemente obras confeccionadas por artistas profesionales y aficionados de la comunidad. «Yo se la brindé al proyecto con gusto. Esos muchachos no merecen que les demos la espalda –dice- además me encanta que mi casa cuide esas pinturas que nuestra gente ha hecho». Con Granma también conversó Isaura la enfermera del Consultorio de la Familia, enclavado dentro del área: «El Proyecto nos ha cambiado la vida, explica, ahora la gente dice: —. Las personas han asimilado el proceso de identificación.

¿QUÉ SUCEDE EN EL CALLEJÓN?
El Callejón es espacio de fiesta. En el entablado que los propios vecinos construyeron han actuado, según explica Yoelkis, los 16 grupos portadores de tradiciones de Matanzas, que son expresión de la tradición viva. La atmósfera cultural y de sana diversión que crean las actuaciones de esos conjuntos que integran casi siempre miembros de una misma familia, dejan en los lugareños la convicción de que hay que cuidarlo, de que esas paredes engalanadas con hermosos grafitis en apenas un mes, a modo de mural, donde se han plasmado disímiles motivos alegóricos a las religiones que se practican en el barrio, y a la Historia de la Atenas de Cuba, deben permanecer intactas para que los visitantes, encuentren una imagen agradable que contraste para siempre con lo que hubo en su lugar.

El Callejón está reconocido como el primer producto turístico comunitario de Matanzas. Se trata de una ganancia social, cultural y urbana que genera ingresos para revertirlo en la propia ciudad. El proyecto tiene contratos con las agencias de turismo, de modo que por medio de actividades dirigidas atraen a los turistas hacia la sociedad y a su vez estos conocen la ciudad por dentro. Mientras acceden a la historia por medio de las imágenes del mural, disfrutan de un espectáculo folclórico, en el que terminan cantando y rumbeando.

Hoy el Callejón aporta no solo un valor artístico sino un valor económico para el desarrollo del espacio. Ya empieza a formar parte del plan estratégico de la nueva Oficina del Historiador de la Ciudad, como eje central del cambio de la barriada de Pueblo Nuevo.

DETRÁS DEL CALLEJÓN
Sin que haya sido fácil —y con el apoyo de la Dirección Municipal de Cultura, el Museo de la Ruta del Esclavo, el Castillo de San Severino, la Casa de África, el CIERIC – UNEAC, la Oficina del Historiador de la Ciudad de Matanzas, la Cátedra de Estudios Multiculturales Fernando Ortiz UMCC, y el Centro Provincial de Prevención de ITS/VIH/sida y de la Agencia Suiza para el Desarrollo y la Cooperación COSUDE — hoy es otro el aire también espiritual que se respira.

No pocos efectos valiosos permiten en la actualidad, en una población mayormente vulnerable, la recuperación de la memoria histórica, la elevación de la autoestima, la consolidación de la identidad cultural y la generación de una cohesión social. Para poner en marcha todo lo que se ha soñado el proyecto trabaja en la consolidación de una nueva conciencia comunitaria, abre sus puertas a los hijos de todas las edades de Pueblo Nuevo y trabaja para solucionar muchas de sus insatisfacciones.

Dicho así pareciera una etiqueta más de lo que se supone deba hacer todo emprendimiento humanitario, pero los hechos hablan y adoptan la forma de los resultados. La creación de una Biblioteca Virtual Especializada en Antropología; los múltiples trabajos encaminados a la prevención de las ITS-VIH-sida; las Investigaciones sobre la Cultura Popular Tradicional, presentadas en diferentes eventos nacionales e internacionales, a partir de talleres impartidos; la obtención del Premio Memoria Viva 2013; el rescate permanente de tradiciones, la creación de una barbería en la propia sede del Callejón, la celebración de peñas para honrar a figuras de la cultura nacional como Beraldo Alzola; la puesta en marcha del proyecto de Reforestación Agrícola – Ambiental para el Consejo Popular de Pueblo Nuevo son, entre muchas otras, posibilidades concretas de realización personal para quienes saben aprovecharlos.

Pueblo Nuevo no solo se viste hoy con falda larga y empolva su faz para lucir mejor. El asunto viene desde adentro. El Callejón de las Tradiciones, a la vez que convida a sus hijos a que lo veneren les ofrece trabajo, responsabilidad, aceptación y respeto. Las personas que lo habitan saben agradecerlo y le responden desde la humildad, la solidaridad y el humanismo que siempre florece si para cultivarlo se abona con una dosis tan esmerada de amor.

Por: Pía Paganelli

Entre La Habana y Varadero, los dos grandes polos turísticos actuales de la Isla de Cuba, y equidistante a ambos, la ciudad de Matanzas es un lugar de paso para los turistas distraídos por los atractivos naturales de la isla caribeña.

Sin embargo, para aquellos interesados en internarse en el rico acervo cultural de la isla, Matanzas es un punto fundamental. En un barrio alejado del centro histórico (circunscripción No. 34 del Consejo Popular de Pueblo Nuevo), en donde las caras sonrientes y el buen humor cubano se disuelven en gestos tensos y desconfiados, comenzó a tomar forma, a partir del año 2009, el Proyecto de Integración, Intervención y Transformación Sociocultural AfroAtenAs. Este grupo autogestivo debe su nombre a la conjunción del vocablo Afro, por ser Matanzas considerada como la Ilé-Ifé (la ciudad sagrada de los Yorubas), zona donde se siguen conservando las tradiciones religiosas ancestrales africanas; y Atenas, por ser Matanzas la Atenas de Cuba: Se trata de un modo de hacer la cultura sostenible a través de la articulación, el enfoque de género, las tradiciones y/o costumbres populares y el patrimonio identitario de la comunidad […] Además de perseguir un mejoramiento de las condiciones de vida de los hombres y mujeres que habitan en el barrio, alcanzando un bienestar social a través del sentido de pertenencia de los pobladores y las pobladoras hacia el lugar donde viven, ya que como dijera Freire: “Existir humanamente es pronunciar el mundo, es transformarlo”, sostiene el folleto que los visitantes reciben.

La importancia y valor de esta iniciativa cobra mayor relevancia en una isla con las particularidades de Cuba; en la que lo autogestivo se dificulta aún más que en otros países, a causa del histórico bloqueo norteamericano a la isla, que impone la escasez de recursos para la comunidad (desde el acceso a materiales artísticos hasta insumos básicos de limpieza) y el limitado acceso a información actualizada sobre modelos de gestión cultural y modos de financiamiento.

Todos los segundos y cuartos fines de semana de cada mes se hacen actividades culturales en la comunidad que no hace tanto, asentaba sus bases en una suerte de basurero. Estas actividades se han ido organizando y articulando en tres frentes. En primer lugar, el Callejón de las Tradiciones, construido sobre el antiguo basural, que es el primer producto turístico comunitario en la ciudad que pertenece a la Ruta RumbaWays de Paradiso Cultural. Esta iniciativa permite que la comunidad ofrezca un atractivo turístico (principal fuente de ingresos de la economía isleña) conformado por galerías y talleres de artes, tiendas de artículos religiosos, laboratorios de arte, y proyectos de patrimonio y medio ambiente (ej. Reforestación agrícola ambiental de la cuenca hidrográfica del rio San Juan). Un segundo frente es la Iniciativa Municipal de Desarrollo Local que promueve el Ateneo de la Rumba, la celebración del Festival Internacional de Rumba TIMBALAYE, y el Taller Internacional de Antropología Social y Cultural de Casa de África. Por último, un tercer frente es el Centro de Gestión para el Desarrollo Cultural (Edificio Villanueva) que ofrece talleres de cultura popular, formación académica en temas relacionados con la equidad de género, la no discriminación, la no violencia, la no exclusión, brechas e inequidades sociales, desarrollo endógeno, liderazgo y trabajo comunitario. Yoelkis explica que El callejón es la parte comunitaria del proyecto. El Centro de Gestión es la sección para la formación de capacidades, la investigación y las relaciones institucionales e internacionales, la sede hoy del proyecto. Mientras que la Iniciativa Municipal de Desarrollo Local es el modo de hacer una cultura sustentable con negociaciones financieras a través de servicios culturales. Estos y las otras secciones previstas y en uso conforman todo lo que es AfroAtenAs. Cada frente tiene su librito, su metodología y mil puntos de contactos, porque han sido diseñados para depender uno del otro y estar entrelazados como una tela de araña.

Esta telaraña, este gran tejido que ha logrado erigir Yolekis y su grupo llama la atención a los curiosos e interesados en el mundo de la gestión cultural, e invita a una pregunta obvia respecto a cómo surgió la idea, cómo fue ganando cuerpo, y qué modelos de gestión ayudaron a inspirar su conformación: El modelo seguido es difícil de especificar, dado que es la mezcla de muchas estrategias diseñadas desde nuestra realidad. La intervención, la transformación, y la integralidad e inclusión de todos los procesos ha sido el secreto que vuelve loco a todo aquel que intenta entendernos, o a veces, como se dice en Cuba, “jodernos”. El conocimiento de economía general, la antropología y la metodología aplicada a proyectos comunitarios, preceptos del marxismo-leninismo, la teoría del cambio, arquitectura y muchos más saberes, hacen de AfroAtenAs un modelo de aplicación para su contexto que puede ser adaptado a otros, pero a su contexto principalmente. Tenemos contactos no directos con todos los que llegan a nosotros, pues es difícil establecer un nexo directo de trabajo con el extranjero porque el mismo recurso monetario lo impide. El intercambio es el medio de ampliar horizontes y nuevas formas de hacer, espero que en algún momento se fortifique.

Los primeros pasos por los suburbios matanceros
En el siglo XIX el territorio fue un sitio clave para la economía cubana por convertirse en uno de los principales centros de la industria azucarera y el puerto de salida y entrada de esclavos a la isla. Por este motivo, la ciudad tuvo una de las mayores concentraciones de esclavos del país, y por ende, una impronta cultural africana muy marcada en comparación con otras regiones del país (la religión de la santería y la rumba como género musical derivado de esta, por ejemplo). Asimismo, por su desarrollo cultural y literario, Matanzas fue llamada “la Atenas de Cuba”, proclamada así el 17 de febrero de 1860.

En la actualidad, lo primero que llama la atención cuando uno recorre el espacio que ocupa AfroAtenAs es que se trata de una de las zonas más vitales de la ciudad, y el colorido de sus muros.

El director y creador del proyecto, Yoelkis Torres, de 33 años que tenía tan solo 24 años cuando creó e impulsó el proyecto, activista desde los 15, y recién graduado de una Maestría en Estudios históricos y antropológicos (su tesis estudió los aportes de la Antropología Sociocultural, Urbana, Patrimonial y Religiosa en el proyecto AfroAtenAs), cuenta que: El espacio era un inmenso basurero que ocupada casi 7 cuadras lineales hasta llegar al río San Juan, por toda la calle San Ignacio. Imagínalo y agrega ratones, cucarachas, pestilencia, lomas de escombros, en fin, todo un paisaje rupestre un tanto desagradable. El área donde estamos era la sección económica de la barriada y estaba llena de almacenes de los que hoy casi no existe huella. Eran almacenes para azúcar, café y otras mercancías que salían o entraban por el puerto matancero, cuando éramos una potencia económica. Lo intervinimos con los vecinos haciendo trabajos de limpieza ardua y continua, y luego a través del toque cultural como eje de transformación. Principalmente con actividades rumberas los segundos sábados de cada mes. Involucramos al gobierno local, a la Casa de Cultura, a la Dirección Provincial de Cultura y proyectamos acciones desde 2012. Porque entre 2009 y 2011 estuvimos investigando la cultura popular tradicional y buscando apoyo para la idea inicial del proyecto en diferentes instituciones que estaban en el país, desde los municipios de Santiago de Cuba hasta Pinar del Río. Luego, gracias a las nuevas políticas económicas que aparecieron en el 2013 con los conocidos lineamientos del VI Congreso del PCC (Partido Comunista Cubano) en el país, pudimos alcanzar parte de lo que se ve hoy.

No solo se destaca la gran labor, creatividad e iniciativa de Yoelkis, sino del grupo heterogéneo que logró conformar: Primero fui solo yo. Cuando tuve la idea escrita y estructurada, comencé a sumar amigos y amigas de mi círculo de jóvenes LGTBIQ+. Lo más diferente posible al canon aceptado por la supuesta sociedad. Luego los vecinos y vecinas del barrio se sumaron, y posteriormente otros amigos y amigas que comencé a hacer en mis presentaciones fuera de la provincia, ya que dentro de ella la idea era cosa de un loco sin sentido. Gran parte de la idea y la iniciativa se la debo a mi madre negra, Sandra Hernández Moncada, quien me asesoró en todo y guió hasta los últimos días de su vida; y a Yasset y Dariel quienes durante 5 meses y medio sacrificaron todas sus tardes para oficializar un primer documento de nuestro proyecto. Así fue armándose un grupo gestor que hoy está conformado por 34 personas y otros grupos de trabajo para el activismo. Pero los vecinos y vecinas son la columna dorsal del trabajo, pues son los principales beneficiarios.

La particularidad de que el grupo que coordina el proyecto pertenezca en su gran mayoría a jóvenes del colectivo LGTBIQ+ no es un dato menor, en un régimen como el cubano que continúa siendo bastante prejuicioso en relación a la diversidad sexo-genérica. Este elemento fue al mismo tiempo el impulsor inicial y un obstáculo más que el proyecto debió sortear. Yoelkis cuenta: Soy gay y esta fue una de las razones que me llevó a cambiar de profesión para crear. Al sentirme muchas veces discriminado, quise mostrar todo lo que podían hacer personas como yo, que por tener un gusto sexual diferente éramos siempre marcados como una plaga en esta sociedad machista. Ser un grupo de gays o “maricones” como vulgarmente se dice en Cuba, en todos los ambientes oficiales y no, fue y es un problema. Hoy aún después de tanto batallar del Cenesex (Centro Nacional de Educación Sexual) lo sigue siendo. Porque somos aquellos diferentes, que tienen pensamientos diferentes y peligrosos, somos los que hay que tener en la mira constantemente. Más aún cuando hay algunos decisores bien homofóbicos de los que tenemos pruebas. En el barrio pensé que sería más difícil entrar, pero no fue así. Porque cuando empezamos a darle valor a sus símbolos culturales y religiosos, cuando vieron que cambiábamos su entorno y la desagradable realidad que vivían, el respeto creció tanto que yo, que soy el que más vivo en ella, recibo un inmenso respeto y admiración de todas y todos. A veces me asombra ver cómo lo que hablo y digo delante de los llamados “machos”, varones masculinos, es cumplido y mejorado. Hoy lo certifico con el grupo de no violencia creado hace unos meses. Y eso me gratifica mucho. Hoy somos los representantes en la provincia de la Red Comunitaria del Cenesex: HUMANIDAD X LA DIVERSIDAD HxD, y defendemos los derechos sexuales como derechos humanos. Eso debe hacer que siga cambiando la realidad. Pero vivimos en una sociedad patriarcal y muy machista, que esto cambie de repente es imposible.

Esta comunidad para la cual Yoelkis y su grupo comenzaron a armar el proyecto AfroAtenAs es multicultural y pluriétnica. Está conformada en su mayoría por descendientes de africanos, españoles, coreanos, haitiano-franceses, y muy abandonada. Esto acrecienta la delincuencia, la violencia – señala Yoelis- y otros factores que borran valores y nuestra identidad, provocan desarraigo y pérdida de interés. Un tema conflictivo, pues para mi es el modo de desmoronar lo construido, porque quien debe hacer las cosas no las hace o mira hacia otro lado, empeorando la situación económica y social de vivienda o convivencia de toda la vecindad que cada día es más gris, y está llena de huecos, basureros y derrumbes, enfermedades y tantas cosas más que mencionarlas causa depresión.

Mirar hacia adentro de la comunidad
El panorama social de la comunidad fue la principal variable estudiada a la hora de diseñar el proyecto. Esto permitió crear un diagnóstico gracias a información recogida en reuniones con la comunidad y las instituciones. Las problemáticas fueron organizadas en tres áreas: Medio ambiente; Patrimonio, identidad y valores; y Servicios necesarios al desarrollo: Con ellos hicimos el árbol de problemas y de objetivos y comenzamos a trabajar desarrollando un proyecto metodológico que se convirtió en referencia nacional a través del CIERIC (Centro de Intercambio y Referencia Iniciativa Comunitaria), FLACSO, Casa de África y diferentes universidades del país, señala Yoelkis. Por este motivo, los objetivos de AfroAtenAs son lograr participación y equidad en la comunidad, no perder los valores y la identidad del barrio, conservar el medio ambiente y generar más servicios culturales que propicien nuevas formas de empleo e ingresos a la comunidad y el proyecto. Todo con un enfoque de género y generando una nueva visión de la comunidad.

El proyecto comenzó a recibir financiamiento en el año 2014 a través de la Convocatoria de Microacciones de la COSUDE (Agencia Suiza para el Desarrollo y la Cooperación) de la Embajada de Suiza en Cuba, lo que les permitió construir una sede física e institucionalizar el trabajo que venían desarrollando. Esta seriedad les permitió sumar en el año 2016 el financiamiento proveniente de la Embajada de Canadá en Cuba, y continuar, en 2017, con COSUDE a través de la plataforma de participación y equidad que es una de las líneas esenciales del proyecto. Asimismo, reciben asistencia del Centro Cristiano de Reflexión y Diálogo Cárdenas de Cuba, que ha permitido la visibilización del proyecto como ONG dentro y fuera del país.

Otro aspecto relevante en relación con la obtención de fondos para sustentar la iniciativa, es la relación que sostienen con el Estado revolucionario cubano. Este los representa a través de la Dirección de Cultura de la Provincia porque no pueden tener aún personería jurídica. En 2017, entonces, se institucionalizó el espacio como un Centro de Gestión para el Desarrollo de la Cultura, logrando complementarse junto a la nueva Oficina del Conservador de la Ciudad que se propuso eliminar las brechas e inequidades sociales, junto a la mediación de conflictos urbanos y culturales en el barrio. A pesar del financiamiento recibido, Yoelkis desataca que el Estado ayuda en todo lo posible, aunque pienso que debe ayudar más porque la comunidad lo necesita y muchísimo y es el máximo responsable de la sociedad y todas esas familias que la conforman… Necesitamos más fondos, todos los posibles para hacer más cosas en el menor tiempo posible y así sentarnos a producir más arte, cultura y cubania en espacios libres de estigma, discriminación y violencia. Algo que expandimos a otros proyectos dentro y fuera de la provincia porque asesoramos a muchos en relación a la obtención de fondos para que tengan una posibilidad de crecimiento.

Como una tela de arañas
A pesar de todas estas innovaciones y fortalezas del proyecto, el grupo atraviesa permanentemente dificultades. Estas van desde la tradicional búsqueda de fondos para autosustentarse, como sucede en todos los proyectos de autogestión, hasta problemas de abastecimiento característicos de toda la isla de Cuba. Según Yoelkis, necesidades tenemos muchas. No desaparecen nunca a causa de las condiciones actuales que atraviesa el país y, especialmente, el área cultural. No hay instrumentos musicales, ni material de artes plásticas, lo que impide que puedas formar o educar las habilidades o el amor por las artes, e incluso poder utilizarlos como terapia para personas enfermas. Suplir estas necesidades depende en gran medida del empoderamiento que logremos del barrio y su gente, por eso estamos en constante búsqueda de fondos. Las dificultades se analizan y se combaten. Estas provocan en nosotros fortalezas y acentúan con más fuerzas nuestras intenciones. Aunque a veces pienso que más difícil que las necesidades son las mentalidades, eso sí es un problema que provoca de TODO. Nuestro mayor problema últimamente es no tener medios como equipos de audio, entre otros elementos. Pero aun así hacemos noches de cines, radio bases, descargas musicales, peñas mexicanas, tarde de la rumba. También se desarrollan talleres de formación como clases de canto, danza y percusión, trabajo comunitario, liderazgo, racismo y comunidad, redes comunitarias y su funcionamiento, género, desarrollo local, mujeres emprendedoras, barbería y peluquería, entre otros tantos.

Actualmente, AfroAtenAs espera la construcción de un anfiteatro en uno de los antiguos galpones que se utilizaban como depósito de caña de azúcar, ubicado al lado del bello Callejón de las Tradiciones. Una gran apuesta, que permite que el proyecto se expanda espacial y simbólicamente. Por otro lado, están impulsando una nueva iniciativa con niños, niñas y adolescentes con síndrome de down, de sotos y autismo, que les permita mejorar sus expectativas y calidad de vida y una convivencia digna para su salud. No hay límites para Yoelkis y su grupo, quienes se proponen como gran meta alcanzar la visión de un Ecobarrio cuya gestión se vuelva el eje de transformación y movimiento de la comunidad.

Esperamos generar equidad, que la gente participe, que se elimine la marginalidad, la violencia y la discriminación. Que la gente toda se sienta parte del cambio y quiera hacerlo por sí misma. Me gustaría, también, que seamos independientes, para quitarnos tantos problemas de encima. Soy y somos ambiciosos sanamente. Sin ánimos de lucro, solo con la intención de cambiar. Y hay que luchar muchísimo por tan poco… más bien por lo que nos toca.

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La Habana, 7 dic.- Entre los proyectos que se sumaron en 2020 a los 16 días de activismo por la no violencia hacia las mujeres y las niñas, el programa más largo lo organizó AfroAtenAs. Callejón de las Tradiciones que, en la provincia de Matanzas, con acciones desde agosto y hasta el 25 de diciembre.

“El proyecto emprendió su cuarta jornada por la no violencia desde el 21 de agosto y la terminará el 25 de diciembre”, dijo a la Redacción IPS Cuba, Yoelkis Torres, coordinador de esta iniciativa de integración, intervención y transformación sociocultural, destinada a promover el desarrollo y la difusión de conocimientos y capacidades sociales.

El programa, dijo, incluye también intervenciones comunitarias y culturales, entre las que se destaca una actividad que realizan entre los meses de noviembre, diciembre y se mantendrá en enero, conocida como Jueves por la diversidad y los derechos.

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El Callejón de las Tradiciones, creado a través del Proyecto Sociocultural AfroAtenas, es un espacio comunitario encaminado a la preservación y a la difusión de los elementos identitarios que dieron lugar a la idiosincrasia matancera; es un sitio donde se juntan historia, cultura, tradición, arte, religión, oralidad e identidad; es un rincón cultural destinado al desarrollo local de la comunidad y a la exaltación de la espiritualidad comunitaria, estableciendo una socialización con todas las manifestaciones y expresiones culturales presentes en nuestra ciudad, provincia o nación, con el único propósito de mantener viva nuestra cultura y hacer efectiva nuestra identidad.

El proyecto sociocultural Callejón de las Tradiciones, situado en los límites del centro histórico de Matanzas, surge a partir de la iniciativa comunitaria de los habitantes de la barriada de Pueblo Nuevo, en la calle San Ignacio entre San Francisco y San Juan Bautista, como respuesta a los problemas que presentaba la zona, convertida en un área colectora de residuos sólidos urbanos y escombros. Es decir, en donde antes estaba un basurero que abarcaba cinco cuadras, actualmente, además de las casas templo, existe una galería de arte en la que se exhiben obras confeccionadas por artistas profesionales y aficionados de la comunidad.

El Callejón de las Tradiciones ha alcanzado transformar la realidad urbana y constituye el principal destino turístico cultural de Matanzas que inserta los valores humanos encaminados al bienestar social y medio ambiental, al tiempo que exalta la espiritualidad y las raíces auténticas de nuestra cultura popular tradicional.

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Cultura, identidad y desarrollo. Cuando se nombran estas tres palabras no se pude pensar en otro lugar que no sea el Callejón de las Tradiciones, que localizado en el final de la calle San Ignacio, en la barriada matancera de Pueblo Nuevo, realiza una gran labor para mantener y retomar las costumbres de la ciudad.

Durante el año 2009 varios diagnósticos socioculturales realizados en la urbe, relacionados con la religiosidad y la cultura popular tradicional, arrojaron como resultado la necesidad de rescatar y mantener dichas tradiciones en el tiempo. Como resultado, se decide crear un espacio que promoviera y fomentara justamente estas prácticas culturales, y provocara la participación social de las personas.

Pueblo Nuevo presentaba las condiciones sociales y culturales necesarias para construir dicho espacio. Cuenta con una gran tradición cultural, ahí se fundó la Lira Matancera, Los Muñequitos, Afrocuba, fue donde se tocó la primera rumba de cajón, existen casas-templos y cabildos de varias religiones y plantes de la sociedad secreta Abakuá; y en el aspecto social el área escogida era una de las más afectadas pues esa calle era un basurero que se extendía por siete cuadras, era ideal para lograr la participación y el cambio.

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Entre las propuestas aprobadas en Matanzas este año con el fin de contribuir en la obtención y al mismo tiempo potenciar el turismo de ciudad se encuentra el Ateneo de la Rumba.

El programa, adscrito al megaproyecto AfroAtenas inserta entre sus prioridades la difusión de las raíces afrocubanas a partir de las manifestaciones religiosas y culturales de la población y está encaminado hacia el desarrollo integral y la intervención urbanística en la comunidad de Pueblo Nuevo, consejo popular en el que radica.

Su director, Yoelkys Torres Tápanes, a cargo también del Callejón de las Tradiciones como una de las sedes principales de AfroAtenas explicó algunas de las propuestas innovadoras que ya se ponen en práctica en la ciudad de Matanzas.

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Para comprender a la Cuba de hoy es inevitable acudir a la génesis de su identidad. Varias culturas se asentaron en la isla para que naciera el criollismo…

La cultura cubana de origen africano tiene sus orígenes con la llegada de los esclavos a Cuba. El arribo de pobladores del llamado continente negro a la isla se incrementó en la primera mitad del siglo XIX, para satisfacer la demanda de fuerza de trabajo en plantaciones azucareras y cafetaleras.

Desde el año 1555 llegaron a Matanzas esclavos de diferentes etnias africanas debido a la trata negrera, quienes se asentaron en el territorio reembarcados desde La Habana, La Española (República Dominicana y Haití) o directamente del tráfico esclavista por puerto matancero.

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A la espera del Día del Orgullo Gay el próximo 28 de junio, el Centro Cultural Callejón de las Tradiciones realiza actividades en celebración de esta jornada.

Talleres, peñas juveniles, fiestas de muñecos, conciertos, juegos participativos y ferias, son sólo algunas de las propuestas que se realizan en la Atenas de Cuba para celebrar el mes del orgullo gay. Las mismas tienen como plataforma principal el Callejón de las Tradiciones, pero se extienden por todo el barrio de Pueblo Nuevo.

“Es un escenario lleno de personas de la comunidad en la ciudad, donde se disfruta de un programa educativo y cultural”, así define la experiencia Yoelkis Torres Tápanes, director del proyecto AfroAtenAs.

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La cultura cubana de origen africano tiene sus orígenes con la llegada de los esclavos a Cuba. El arribo de pobladores del llamado continente negro a la isla se incrementó en la primera mitad del siglo XIX, para satisfacer la demanda de fuerza de trabajo en plantaciones azucareras y cafetaleras.

Desde el año 1555 llegaron a Matanzas esclavos de diferentes poblados africanos debido a la trata negrera, quienes se asientan en el territorio reembarcados desde La Habana, La Española (República Dominicana y Haiti) o directamente del tráfico esclavista por puerto matancero.

En esos primeros años ocupaban aproximadamente el 6,7 por ciento de la población existente, cifra que se incrementó de manera considerable entre los siglos XVIII y XIX por la demanda de trabajo en las plantaciones azucareras y cafetaleras de la provincia.

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Tuvimos una mañana muy tranquila y no teníamos prisa por correr. No se me ocurre nada mejor que sentarse en el porche con café y donas (estas donas son densas y perfectas para mojar café), mientras disfruta de la brisa del agua.

Alrededor del mediodía llamamos a nuestro nuevo amigo taxi “Josnel” para ir a Mantanzas a ver el “Callejón De Las Tradiciones”. Esta calle es en memoria de la herencia africana. Cada obra de arte tiene un significado simbólico diferente e importante. Lo encontré bastante único e interesante.

Una de las cosas más divertidas fue este perro en lo alto de un edificio, vigilando el vecindario de abajo. Era tan adorable y divertido. Le tomé bastantes fotografías. Los vecinos me aseguraron que él sabía que no debía saltar del tejado.

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Logar una sociedad más justa donde el respeto y la diversidad y la lucha contra la violencia sean un principio indispensable, es el propósito de muchas organizaciones, promotores culturales y gran parte de la sociedad cubana.

En este afán trabaja incansablemente el proyecto sociocultural Afroatenas con sede en la ciudad de Matanzas, como parte de su experiencia comunitaria “Matanzas Ciudad Inclusiva” que se desarrolla en el marco de la IV Jornada Violencia Cero.

Desde el pasado 23 de agosto y hasta el venidero 25 de diciembre, enfrentando la actual situación sanitaria que vive el país, artistas y promotores culturales se unen en este empeño de crear espacios de diálogo donde el respeto e igualdad de derechos y deberes primen.

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A orillas del río San Juan, cuando termina la yumurina Calzada de Tirry, cerca del abandonado ferrocarril matancero, encontramos Pueblo Nuevo, uno de los sitios más antiguos de la Atenas de Cuba, donde aún retumban los ecos de aquellos tambores que, bajo los toques de Saldigueras y Gallito, convirtieron este lugar en cuna de la rumba y la religión afrocubanas.

Allí convergen perfectamente el arte refinado con el más puro folklore, se mezclan lo blanco y lo negro, la historia y la leyenda, para formar ese rico ajiaco que distingue a un pueblo que nace y se renueva de las cenizas de su pasado.

Como un oasis en medio del olvidado barrio, se presenta para nativos y foráneos el Callejón de las Tradiciones, un proyecto comunitario que desde 2009 ha transformado la realidad de una de las zonas más marginales de Matanzas.

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El Ateneo de la Rumba de la ciudad de Matanzas es un viejo sueño que ha variado mucho respecto al sitio que ocupará su sede y los proyectos que sobre él se generan; sin embargo, mantiene su fin de propiciar el desarrollo de la rumba como patrimonio inmaterial de Cuba, parte indisoluble de la cultura matancera, hoy instituido Patrimonio de la Humanidad.

Entre finales del año 2013 y principios del 2014 se aprobó un espacio para desarrollar esta iniciativa como proyecto municipal de desarrollo local, explicó Yoelkis Torres Tápanes, al frente del macroproyecto de integración, intervención y transformación sociocultural Afroatenas.

“Después de muchas tentativas de sedes, terminamos en el cabaret El Pescadito, entregado en pésimas condiciones constructivas, casi a punto de derrumbe con el fin de restaurarlo y convertirlo en el centro de las actividades de esta propuesta de iniciativa municipal de desarrollo local.

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El trabajo comunitario, el activismo, el voluntariado y otras formas de la sociedad civil o la ciudadanía y su participación, se encuentran subvalorados en Cuba, en otro sinónimo, apartados del componente organizativo o representativo de forma oficial, lo cual limita en muchas ocasiones su empoderamiento y desarrollo.

Temas como: trabajo comunitario, derechos humanos, justicia de género, incluido derechos LGBTTTIQA+, juventud emancipada, son parte del actuar de espacios/proyectos/experiencias comunitarias, que, de una forma bien diversa, espontánea, necesaria y enfocada, buscan solucionar los problemas de la sociedad, actualmente, situaciones en creciente y sin respuestas rápidas o precisas a un grupo de demandas que son más profundas en zonas determinadas como marginales o vulnerables.

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Acceso  los postcast y paginas LGBTTTIQA cuba

Centros educativos con los que se trabaja dentro de los programas y sus temas

Artículos sobre AfroAtenAs en redes sociales

Agendas Comunitarias

Agenda de derechos LGBTTTIQA 2023 – 2028

Estrategia de Desarrollo Municipal –Línea sociocultural-

Oficina de gestión sociocultural para el desarrollo endógeno

Beneficiarios anuales alcanzados

Políticas nacionales e internacionales en las que afianzamos y concretamos nuestro trabajo comunitario

Basados en el trabajo comunitario, preventivo, promocional y de formación de capacidades, generado y articulado, potenciado en tal caso, desde el encargo intersectorial e interseccional investigativo y de colaboración dentro de la Plataforma Equidad Cuba de la COSUDE.
Trabajamos a favor de la inclusión, los derechos y la equidad, esfuerzos que se ejercen en diferentes regiones del país desde múltiples formas y actores y que desde los postulados de la Política Cultural destinados al respeto y apoyo al protagonismo y la creatividad de las comunidades en la conducción de sus procesos socioculturales, así como el reconocimiento a la diversidad cultural y en ello la generación de espacios libres de violencias, estigmas y discriminación, nos basamos en:
Lineamientos de la política economía y social (2016 – 2021) L116, 127, 136, 143.
Conceptualización del modelo económico y social cubano de desarrollo. Principio 8.
Primera Conferencia Nacional PCC. Obj 55, 57, 69.
Declaración de Icheon.
ODS 2030.
World Association for Sexual health. Declaración de los derechos sexuales.
ESTRATEGIA INTEGRAL DE PREVENCIÓN Y ATENCIÓN A LA VIOLENCIA DE GÉNERO Y EN EL ESCENARIO FAMILIAR.
Programa de Atención a la mujer.
Código de las Familias.
Macroprograma de desarrollo humano y justicia social
Documentos internacionales como Los Principios de Yogyakarta y Nacidos Libres e Iguales.
DECRETO 96. PROTOCOLO DE ACTUACIÓN ANTE SITUACIONES DE DISCRIMINACIÓN, VIOLENCIA Y ACOSO EN EL ÁMBITO LABORAL.
Los principios de igualdad y no discriminación que reconoce la Constitución de las República de Cuba, en sus artículos 41, 42 y 48.
Entre otras políticas públicas que se desarrollan en pos de la atención integral de la sociedad, donde AfroAtenAs a través de FLACSO ha servido de caso en estudio.

Programas especiales con los que se trabaja

Premios recibidos

Reconocimientos

Antecedentes

El proyecto se concibe desde el Ile Osha Oni Shango Obba Bi Loyu en el año 2009 con acciones investigativas hacia las religiones cubanas de origen africano, por interés propio de sus integrantes, que eran iniciados o creyentes de diferentes Casas Templo de Matanzas y Cárdenas.
Su nombre: AfroAtenAs proviene de: el vocablo Afro, por ser Matanzas considerada como “la Ilé-Ifé, la Roma lucumí de Cuba”, zona donde, al decir de la gran etnóloga cubana Lydia Cabrera, los santeros más viejos e importantes siguen conservando estas tradiciones religiosas ancestrales como “el más puro legado de África”; y Atenas, por estar este proyecto insertado en la ciudad de Matanzas, La Atenas de Cuba, proclamada así el 17 de febrero de 1860 debido al gran esplendor alcanzado en este siglo el cual podía compararse con el de la urbe griega.
La dirección de este trabajo etnográfico iniciado redirigió las actividades en el año 2011 hacia las labores de trabajo comunitario en la barriada de Pueblo Nuevo de la ciudad de Matanzas, específicamente en la Circunscripción No. 34 de dicho Consejo Popular. Una labor que desde sus inicios contó con el apoyo de la Casa de Cultura Bonifacio Byrne, en aquel entonces dirigida por María Teresa Abreu González, seguida por Osbel Marrero Acosta y posteriormente por Milagros de la Caridad Velasco Oviedo, comenzando de este modo a transformar la urbanidad con acciones de saneamiento ambiental y cultural en lo que solía ser un amplio basurero que ocupaba la Calle San Ignacio entre San Francisco y San Juan Bautista continuo linealmente hacia la rivera del San Juan (casi 7 cuadras).
En su concepción estuvieron como productor Pedro Rodríguez Caballero (Teatro El Mirón Cubano) y un grupo gestor compuesto por los vecinos y vecinas de las cuadras que se vieron motivados por la loca idea transformadora que parecía imposible. Una noción diferente de este grupo es que también fue compuesto por jóvenes LGTBIQ+, pacientes con vih&sida que provenían del Proyecto AfroAche (Guanabacoa, La Habana) y de la propia ciudad de Matanzas, pues este grupo discriminado por la sociedad sintió que era un modo de demostrar cuanto podían hacer.
Las acciones de transformación urbana desde la cultura y la sostenibilidad económica y social se concretan en el año 2013 con la creación del Callejón de las Tradiciones gracias al apoyo del Director Provincial de Cultura Carlos Modesto Torrent Molina, un proyecto comunitario que desde su metodología y con el reconocimiento de CIERIC se vuelve referencia nacional e internacional, fomentado además, por la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (FLACSO), la Casa de África de la Oficina del Conservador de Ciudad de la Habana bajo la dirección de Alberto Granado, el Museo Antropológico Montané de la Universidad de La Habana con la dirección del Dr. Armando Rangel Rivero y la Dra. Vanessa Vázquez Sánchez, la Universidad de Matanzas en su Departamento de Estudios Socioculturales, Turismo y Periodismo, así mismo, otras instituciones como el Centro de Prevención y Promoción de its/vih/sida de Matanzas y el Castillo de San Severino – Museo Ruta del Esclavo.
El 2 de noviembre del 2013, el Jurado del IX Salón Nacional de Arquitectura y Urbanismo decidió, por unanimidad, otorgar el Premio Colateral CIERIC al Proyecto: Callejón de las Tradiciones dictando que…. la propuesta, que ya es obra construida, eliminó un basurero público ubicado en un callejón secundario convirtiéndolo en un espacio social-comunitario, recuperó la calidad ambiental del sitio tornando muros desvencijados en murales de arte popular, retomó el valor simbólico de la cubanísima obra de Wilfredo Lam transformándolo en referente del arte naif local; sobre el espacio público -antes vandalizado- creó un lugar para actividades socioculturales incluido un escenario para actuaciones populares logrando transformar -con tanta modestia como efectividad- la desidia en esperanza a través de fórmulas de articulación local y participación comunitaria cuyos potenciales a veces olvidamos…
En este mismo año como parte de la política económica del país, el proyecto genera la intención de la Iniciativa Municipal de Desarrollo Local Ateneo de la Rumba, que fue acogida con gran regocijo por la ciudad, a pesar, de aún no tener un espacio para ampliarla, pero si funcionado desde la integración con otros microproyectos de AfroAtenAs, generando de este modo recursos monetarios desde el Turismo Cultural Comunitario.
En el año 2014 la experiencia se presenta a la convocatoria de micro acciones de la Agencia Suiza para el Desarrollo y la Cooperación COSUDE de la Embajada Suiza en Cuba y obtiene fondos que se invierten en restaurar el inmueble que sería la sede de dicho proyecto. Este sitio comienza a generar nuevos servicios a la comunidad desde los diagnósticos anteriormente efectuados, elemento que forjó nuevos empleos para las mujeres de la barriada que anteriormente eran amas de casa.
Los años 2015 y 2016 fueron momentos para propiciar talleres de formación de capacidades para la población general, crear nuevas programaciones culturales en la barriada potenciando las ya existentes, y el crecimiento de articulaciones claves con la Asociación Hermanos Saiz, proyectos comunitarios de otras provincias como Asheda en Pinar del Rio y Trazos Libres en Cienfuegos estableciendo una red comunitaria occidental.
Del mismo modo, se establecen los conectos con la Embajada de Canadá quien potencia acciones culturales y de formación en las niñas y los niños de la barriada. Se comienzan a tener ingresos por las actividades del IMDL, ingresos que bajaron porque la dirección de cultura no firmó a tiempo los contratos de comercialización de los productos ofrecidos, y no se incrementan los aportes en CUP porque no se emitieron las resoluciones pertinentes para su ejecución.
En el 2017 se institucionaliza nuestra sede por la Dirección Provincial de Cultura (DPC) como un Centro de Gestión para el Desarrollo de la Cultura, generando oficialmente de este modo tres plazas para el grupo gestor que durante 9 años había hecho su trabajo gratuitamente. Dichos puestos fueron dirigidos a la programación cultural, el trabajo comunitario, la administración e investigación y la dirección general del proyecto.
Por los resultados alcanzados el proyecto logra insertarse en la Plataforma de Participación y Equidad (PyE) de la Agencia Suiza para el Desarrollo y la Cooperación COSUDE de la Embajada Suiza en Cuba, articulándose con la Fundación Nicolás Guillen, el Centro Félix Varela, la Oscar Arnulfo Romero (OAR), CIERIC, FLACSO, el Cabildo Quisicuaba y otras plataformas de trabajo como: Más Hombres, Menos machos, PEGIN, HABITAD2, PRODEL, PIAL, PAAS, GEPAC y PADIT, así mismo, continuo acciones con el Fondo Canadiense para el Desarrollo.
Por la labor investigativa de la cultura popular tradicional en el 2013, 2017, 2018, 2019, 2021, 2022 se reciben los Premios Memoria Viva por el Instituto Cubano de Investigación para la Cultura Juan Marinello, así como el Premio Nacional de Investigación en el 2019. Se realizan tesis de maestría en Historia y Antropología y Desarrollo Social efectuadas por el grupo gestor que forman parte de artículos de revistas u otras publicaciones y de otras publicaciones, teniendo en cuenta en este aspecto que el proyecto no solo ha sido asesor de otras tesis o estudiantes en prácticas laborales, sino, base de estudio de diferentes carreras universitarias.
La articulación se expande a universidades en el extranjero a través del Museo Montané, se incorpora el Centro Provincial de Casas de Cultura Miguel Failde, la Dirección Municipal de Educación, el INDER, la FMC, la Empresa de Bebidas y Refrescos EMBER Mayabeque UEB Matanzas, el antiguo MINAZ hoy ZETI, la Empresa de producciones mecánicas COMELEC, el Centro Cristiano de Reflexión y Dialogo de Cárdenas y la Iglesia de la Comunidad Metropolitana.
En 2018 y hasta 2020 en conjunto al CENESEX la dirección del proyecto toma la línea Humanidad por la Diversidad (HxD) con el fin de abogar por el reconocimiento y garantía de los derechos sexuales como derechos humanos, la inclusión social e igualdad de oportunidades para tod@s independientemente de las identidades sexuales, así como la lucha contra la homofobia, la transfobia, la lesbofobia, la misoginia, la violencia y todo tipo de discriminaciones. Referente de activismo social que desde algunos gestores del proyecto se venía trabajando desde el año 2001, cuando no se pensaba ni en el trabajo comunitario, sino en la formación de promotores de salud en la línea de Hombres que tienen Sexo con otros Hombres (HSH) y el trabajo con pacientes con vih/sida en el aquel entonces, sanatorio de la ciudad.
A mediados del propio año 2018 se incorpora al accionar del proyecto la Experiencia Comunitaria Institucional Educativa “En las Alas de un Colibrí” de la escuela con niños y niñas, adolescentes y jóvenes con otras capacidades (discapacidad Mental) Franklin Gómez de la Fuente ubicada en el propio Consejo Popular de Pueblo Nuevo, pero con carácter educativo provincial.
Constatando otras partes implicadas, desde los inicios el proyecto ha sido acompañado por el Proyecto Etnográfico Audiovisual AfroKuba dirigido por Miguel Ángel García Velasco, e indistintamente se fueron incorporando la Comisión Nacional de la Ruta del Esclavo con el Dr. Jesús Guanche, el Departamento de Investigación y Desarrollo de la DPC, el Proyecto Audiovisual Interactivo El Almacén, y otros proyectos instituciones u organizaciones que entran y salen acorde a las necesidades de nuestros objetivos de trabajo.
En los años próximos, cercanos a la Pandemia de la Covid 19 se estuvo trabajando intensamente en diversos programas sociales y de ayuda solidaria, con un fuerte intercambio con diversas organizaciones internacionales las cuales se hacen referencia en nuestra pagina. se impulsan intensamente trabajos y esfuerzos formativos y para el activismo desde campañas por físicas y virtuales bajo el slogan: TODOS LOS DERECHOS PARA TODAS LAS PERSONAS, reconocidas hoy a nivel nacional e internacional con amplio impacto en las comunidades.
Concluyendo, para AfroAtenAs el camino ha sido largo y empedrado, pero productivo, y en el empeño de hacer, se ha intentado lograr una propuesta cultural inclusiva para el desarrollo desde nuestra perspectiva metodológica teórico – práctica, eliminando brechas e inequidades sociales y mediando conflictos urbanos y culturales en el Consejo Popular de Pueblo Nuevo, al menos también, una oportunidad para potenciar la comunidad como soporte del progreso social estableciendo barrios creativos como nuevo paradigma del perfeccionamiento urbano.
Para quienes conocen el quehacer, las intenciones y la labor de este Proyecto certificarían que AfroAtenAs fortifica el pensamiento y el ideal de salvaguardar primero la cultura.

Experiencias comunitarias que componen hoy AfroAtenAs

Callejón de las Tradiciones

Objetivo General

Convertir el Callejón de las Tradiciones en un espacio comunitario cultural totalmente inclusivo desde los principios de igualdad, equidad, diversidad, derechos y el ejercicio de la ciudadanía, fortaleciendo la identidad, la cultura local, el trabajo comunitario, la formación artística y creativa, la sustentabilidad, el bienestar social, el patrimonio, las TICS, la acción-participación-transformación y el saber general de la comunidad

Objetivo Específico No. 1:

Establecer una programación cultural diversa desde los estudios de públicos y diagnósticos comunitarios con el fin de salvaguardar nuestras tradiciones locales y el alcance de un sitio de esparcimiento sano que responda a una estética y política cultural de satisfacción en la comunidad con la articulación del Sistema de Casas de Cultura y desde la atención y participación de poblaciones vulnerables eliminando brechas e inequidades sociales.

Objetivo Específico No. 2:

Propiciar la atención a personas con discapacidad y en estados de vulnerabilidad a través de los espacios culturales y de formación que se generan

Objetivo Específico No. 3:

Establecer un espacio comunitario de referencia a través de la cultura donde la atención primaria de salud se vincula al establecimiento de áreas eco-terapéuticas, de producción agro-sostenible y de formación de capacidades para el beneficio de la comunidad desde la eliminación de problemáticas existentes reflejadas en los diagnósticos efectuados.

Matanzas Ciudad Inclusiva

Objetivo General

Implementar desde la cultura y las TICs un programa de actividades y de formación integral en pos del ejercicio de la ciudadanía, que tribute al empoderamiento de las personas LGBTTTIQ+ y otros grupos en situación de vulnerabilidad, alcanzado sitios libres de estigmas, discriminaciones y violencias.

Objetivo Específico No. 1:

Desarrollar espacios de formación de capacidades para el ejercicio de ciudadanía y acciones de carácter cultural, dirigidos a activistas, personas emprendedoras, líderes, lideresas y actores sociales y comunitarios, a partir de la concepción y metodología de la educación popular.

Objetivo Específico No. 2:

Implementar una jornada anual por la Violencia Cero que potencie el trabajo local a favor de la eliminación paulatina de la violencia de género, a través de la articulación de actores que promuevan una sociedad más justa y equitativa  en pos de una cultura de paz y espacios libres de estigma, discriminación o cualquier tipo de violencia, propiciando la capacitación mediante actividades, talleres, conferencias, encuentros y debates, apoyada en la promoción en las diferentes plataformas digitales, el trabajo cohesionado con poblaciones, proyectos, experiencias y ciudadanía vulnerables, la divulgación de investigaciones sobre temas de Violencia y el acompañamiento a casos referentes.

Objetivo Específico No. 3:

Trazar estrategias de ayuda social y solidaria a personas en estado de vulnerabilidad contribuyendo a su calidad de vida, bienestar y salud

Laboratorio de Arte

Objetivo General

Propiciar en la ciudad de Matanzas un centro tecnológico para las artes, dirigido a la formacion y atencion de niños, niñas, jovenes y adolescentes con discapacidad intelectual, asi como a la formacion artistica vinculada al teatro y otras disciplinas como centro de ocupación y desarrollo social.

Objetivo Específico No. 1:

Generar a través de las TICs una cámara oscura para el desarrollo cognitivo de personas con discapacidad.

Objetivo Específico No. 2:

Propiciar un espacio multipropósito para el desarrollo cultural de la barriada.

Objetivo Específico No. 3:

Generar espacios educativos inclusivos y diversos para la formación de capacidades

Proyecto de Desarrollo Local

Ateneo de la Rumba y Ruta Cultural Neopoblana
Espacios en construcción destinados al desarrollo económico y el empoderamiento barrial en cumplimiento de las estrategias de desarrollo municipal de la ciudad de Matanzas.
A pesar de encontrarse en restauración se conectan a múltiples opciones de recaudación de fondos como parte de la articulación y las nuevas formas de gestión.

Redes comunitarias nacionales

El trabajo comunitario que desarrollo AfroAtenAs ha tenido siempre un impacto o conexión nacional.
En un primer periodo entre 2014 – 2019 logramos tener 47 experiencias comunitarias diversas en 6 provincias del país.
Segundo periodo 13 experiencias comunitarias en 3 provincias.
Tercer periodo 1 experiencia comunitaria articulada para la formación de capacidades, el desarrollo artístico y la atención a personas en estado de vulnerabilidad en 5 provincias del país.
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